Sentado bajo el viejo cedro, con su sombra cobijando mis tristezas y su suave vaivén arrullando mis pensamientos, veo a lo lejos mi pueblo, mi hermoso pueblo, Ario de
Rosales, tierra bendita, llena de sueños y de ilusiones, tierra golpeada pero nunca doblegada por la inseguridad y el miedo, desde acá se ve mi pueblo, tierra de gente noble, gente que a cada momento ve truncado algún sueño pero que nunca pierde la esperanza de algo mejor, desde acá se ve mi pueblo, tierra de ancianos con la mirada perdida en el pasado, y el corazón repleto de historias vividas, ancianos que orgullosos gritan sus victorias y con añoranza recuerdan sus días de gloria, gloria que ha quedado muy lejos, gloria que hoy pareciera a nadie importarle, gloria que hoy por unos centavos es pisoteada, si, desde acá se ve mi pueblo, pueblo lleno de riqueza, repleto de sueños y esperanzas, sueños que cada vez se ven más lejos y esperanzas que cada día se enfrían mas y mas, hoy desde acá veo a mi pueblo, luchando como cada día, con sus jóvenes prestos al trabajo y dispuestos a seguir forjando su futuro, desde acá se ve mi pueblo, golpeado una vez más pero aún de pie y con ganas de vivir, porque así es mi pueblo, así ha sido siempre, luchador, fuerte y con la frente en alto, hoy desde acá desde la calma y a lo lejos se ve mi pueblo, mi hermoso Ario de Rosales, lugar bendito de mis amores, tierra que nunca dejaré, bendito Ario de Rosales, sigue luchando, porque así has sido siempre, gracias desde acá mi lindo pueblo, gracias porque a pesar de todo, todos nos sentimos orgullosos de ser Arienses, que feliz me siento porque hoy desde acá, SE VE MI PUEBLO.