lunes, 20 de abril de 2026

"No te apures, el pueblo paga"

Lic. Gonzalo Contreras Servín

«No te apures, el pueblo paga, tiene para mantener esos partidos y más…», fue una respuesta llena de sarcasmo para quien comentaba «ya seriamos un montón», ante el señalamiento del número de Organizaciones (Seis), que buscan convertirse en partidos políticos en Michoacán, como son: Transformación Michoacán A.C., Tiempo x México, Unión Popular Venceremos A.C., Organización Colosista de Michoacán A.C., Michoacán al Frente A.C., En Defensa del Pueblo Michoacano A.C. y Acción Política por la Igualdad A.C.
Con base al acuerdo del Consejo General del Instituto Nacional Electoral por el que se distribuye el financiamiento público de los partidos políticos nacionales para el ejercicio 2022, publicado en el Diario Oficial de la Federación, fechado del 7 de Marzo de 2022, el financiamiento público federal para los Partidos Políticos Nacionales corresponde al importe total de: Cinco mil ochocientos veintiún millones, ochocientos cincuenta y un mil setecientos cuatro pesos en moneda nacional, recursos que a nivel nacional se distribuirán entre los 7 partidos políticos existentes.


Para el tema que nos ocupa, es de señalar que dichas prerrogativas que se le entregan a cada instituto político con base a su votación, «por promover la participación del pueblo en la vida democrática» y hacer posible el acceso de los ciudadanos al ejercicio del poder público, tiene alto costo para el erario, teniendo en consideración los resultados de las autoridades electas, llámense del Ejecutivo o Legislativo, que son extraídos a través del sufragio.
Si bien, los partidos políticos se hacen de sus recursos mediante dos vías: una de fondos provenientes del Estado (perrogativas) y la otra proveniente de los recursos privados (los cuales tienen un límite legalmente establecido), los nuevos institutos que se generen tendrán en su oportunidad, qué recibir con base a la votación que obtengan un recursos de parte del Estado, lo cual viene nuevamente a ser una carga más a los ciudadanos, que a través de sus impuestos, mantienen un obeso cuerpo burocrático del poder público y unos partidos políticos que no han sido muy útiles a la población, para sacarla del rezago en que se vive, de la pobreza y la falta de servicios públicos eficientes, de un estado de indefensión por el pésimo servicio de seguridad pública que se otorga por el Estado y el deficiente sistema de salud al que sólo unos cuantos tienen acceso, aún que se diga universal, pero que no lo es al momento de tener consultas, pero no medicamentos para restablecer lo más sagrado que se debe tener: La salud.
Es gravoso cada peso que se gasta en elecciones, cuando éstas están plagadas de irregularidades, cuando al término se tienen votaciones inferiores al 50 por ciento de la participación ciudadana, lo que habla de una apatía de la población por participar, ante los malos resultados de quienes han gobernado.
¿Qué de diferente pueden ofrecer institutos políticos de nueva creación teniendo como líderes a personas que ya estuvieron al frente de otros partidos y no entregaron resultados positivos?. ¿Qué puede alentar a la población a participar en un nuevo partido, si de entrada se observa que lo que se pretende es cristalizar proyectos personales?. Las respuestas se verán en las primeras elecciones en las que participen los institutos que cumplan con los requisitos para su conformación, en donde será la misma población quien los legitime o quien les mande a la pérdida del registro, pero mientras, el Estado debe garantizar que cuenten con recursos para su participación en la vida democrática, lo cual, representa millones de pesos, mismos que pudieran usarse para obra pública, mejora del servicio que prestan las instituciones encargadas de velar por la salud, entro otros rubros que pasan por situaciones financieras adversas.
Lo cierto es que mientras "la sarten tenga manteca", es decir, que haya dinero de pormedio para el funcionamiento y operación de los institutos políticos, siempre habrá quienes vean como una oportunidad dorada el poder manejar dichos recursos, con el pretexto de querer servir a la sociedad.
Quien quiere servir a la población muchas veces no requiere de estar dentro de un partido político, basta con ser ciudadano de bien, trabajador y contar con la calidad moral reconocida de quienes están a su alrededor, y con ello, los mismos políticos, que están necesitados de contar con la credibilidad de la población, los buscan como candidatos externos, ante el reclamo de la población de que no sean una y otra vez, los mismos que siempre quieren gobernar y que aparecen elección tras elección, unos para candidatearse otros para simular u vender caro su postulación y negociar su declinación.
¿En realidad nos faltan más partidos políticos?, ¿Es necesario hacer un gasto tan grande para elecciones nacionales, estatales y municipales?, la respuesta del ciudadano de a pie, de ese que tributa es no, aunque los políticos defiendan que si, pero es que de allí mismo salen «cueros y correas», ¿usted que opina?.