Cuántos problemas nos evitaríamos si supiéramos pedir perdón cuando se requiere, miles de peleas nos ahorraríamos con nuestra pareja, con nuestros hermanos y con toda la gente en general si solo usáramos esa bendita palabra, yo recuerdo que hace varios años en un taller de matrimonios un Padre nos invitaba a pedir perdón ante cualquier situación que pudiera molestar al otro, él nos decía que cualquier detalle por mas pequeño que fuera, si molestaba al otro,

tenía que necesariamente ser platicado y con un perdón limar esa aspereza y entonces continuar el camino, ahí se acaba el problema nos decía, y que razón tenía, muchas veces nos molestamos con nuestra pareja y la mayoría de ocasiones es por cosas sin importancia pero que por el estrés del día o por el cansancio del trabajo las hacemos grandes, y esos pequeños detalles terminan casi siempre en una pelea de gritos, insultos y maltratos físicos, todo esto dañando a nuestros hijos y creando un ambiente pesado y estresante en nuestro hogar, y lo peor de estas peleas es que se van acumulando, porque no las arreglamos en ese momento, simplemente nos vamos a dormir, sin hablarnos, todos indignados según y la mañana siguiente como si nada en el mejor de los casos nos levantamos y la rutina hace su labor, empieza el día, los trabajos y las tareas nos hacen que volvamos a tratarnos como siempre y ese disgusto del día anterior ahí se quedó, guardado, pero como no se platicó entonces queda a la espera de otro detallito para poder salir de nuevo a la luz y pelear una y otra vez, es por eso que digo que esos problemitas son acumulables, se van juntando hasta que las relaciones se convierten en bombas de tiempo y que regularmente explotan por otro disgusto pequeño, lo que le llamamos la gota que derrama el vaso, y entonces ya dicha relación se vuelve insoportable y llegan las separaciones y divorcios, y muchas veces escuchamos decir que se separó fulana y sultano, y hasta nos asombra porque resulta que el motivo de la separación según ellos fue un detallito pequeño que parecía insignificante, lo que no vemos es que talvez ya llevaban meses o años callando y soportando esos detallitos insignificantes, y ese día simplemente se derramó el vaso, pero el daño ya estaba hecho, por eso hoy les quiero compartir este escrito, con la intención de que hagamos conciencia de EL PODER DE PEDIR PERDÓN, es una palabra muy conocida y que tiene un gran poder, si la sabemos utilizar, tristemente se nos dificulta tanto expresarla, por orgullo, por machismo o por lo que sea, pero no nos sale pedir perdón cuando hemos ofendido, de verdad yo los invito a que hagan el propósito de pedirse perdón, en su matrimonio, con sus familiares o vecinos, con quién sea, cuando hay algún desacuerdo y ofendemos, es de valientes decir perdóname no quise molestarte, en la mayoría de los casos el perdón será aceptado y el problema será olvidado, pero no me crea a mi, haga el experimento y usted compruebe EL PODER DE PEDIR PERDÓN, como siempre usted tiene la mejor opinión yo por mi parte aseguro que muchos matrimonios y relaciones perdidas se terminaron porque dejaron muchos detallitos sin un perdóname, es triste pero es la realidad, no dejemos que se llene el vaso, pidamos perdón.